Viaje a China – Marzo 2015 – Primera parada: Hong Kong
La ciudad en la que comenzó el viaje de mi vida.
Aún no me creo, que con 21 años, tuviera la oportunidad de cruzar medio mundo para visitar China. A esto le sumo que este viaje se produjo durante mi Erasmus en Atenas, periodo en el que cada día iba sumando nuevas experiencias y gracias a que mi novia Silvia se encontraba allí estudiando.
Está claro que no puedo comenzar hablando directamente de Hong Kong, ya que la preparación para un viaje de esta escala conlleva mucho tiempo, preparación, dedicación, y sobre todo, papeleo.
- Preparación. Vuelos – Visado
Todo comienza a finales de enero, con los vuelos ya comprados en periodo de rebajas, en la Embajada de China en Atenas, situada a la otra punta de la ciudad, a la cual tuve que ir 5 veces porque nunca acertaba con lo que me pedían. Finalmente, conseguí el visado en 1 semana y agradecí mucho el estar en Grecia, ya que fue 50 euros más barato que en España.
- 8 de marzo de 2015. Atenas – London Heathrow – Hong Kong. British Airways
Muchos, muchos nervios. Incluso yendo hacia el Aeropuerto de Atenas me preguntaba a mí mismo si era verdad lo que estaba sucediendo, o estaba en un sueño muy profundo.
Afortunadamente, no era un sueño.
El primer vuelo fue Atenas – London Heathrow. Debido a mi altura, suelo ser una persona bastante aquejada con el espacio entre asientos, pero esta vez no fue así. Mi felicidad se completó con el desayuno, del cual comparto foto. Sin palabras.


El vuelo duró 4 horas, y al tener 8 horas de escala, decidí acercarme al centro de Londres, donde me esperaba mi amigo Juan, con el cual pude disfrutar de una de mis ciudades preferidas bajo la lluvia (nada nuevo), cappucino en Costa Coffee, y ensalada del Tesco en Hyde Park.

Vuelta al metro para volver a Heathrow, y me esperaba una gran sorpresa: me iba a subir en un A380. Me acordé mucho de mi amiga Ana, la cual es Ingeniera Aeroespacial y con la cual comparto una gran afición por los aviones.
- 10 de marzo de 2015. Hong Kong dia 1
Nada más ni nada menos que 11 horas y media de vuelo, aunque fueron muy amenas. Al llegar a Hong Kong, me pregunté por mi maleta, a la cual no veía desde que salí de Atenas el día anterior.
Silvia me estaba esperando en la Terminal del Aeropuerto de Hong Kong. Cogimos el Airport Express al centro de la ciudad, con un coste de 90$ (8.5 euros) y al llegar fue una experiencia increíble. Comenzando por la longitud y la gran superficie de las estaciones de metro, y al salir, la escala de los edificios me dejó boquiabierto…
Buscar el hotel fue una auténtica odisea: todos los edificios eran iguales. Lo más gracioso es que, cuando creíamos haber dado con la calle correcta, resulta que la calle se llamaba Man Yuen pero el edificio Man Yui. En definitiva, un espectáculo.
Tuvimos una habitación en un décimo piso, con vistas a la cantidad de edificios enormes que nos rodeaban, y al cielo contaminado chino, algo que no me dejó ver el sol en todo el viaje…
Tras dejar las cosas, fuimos a cambiar dinero (1 euro = 8,76 HKD) y a pasear por la ciudad por primera vez.
Hong Kong fue colonia británica, y se podía notar en las calles, las tiendas, los edificios, las traducciones abundaban, la conducción por la izquierda, los autobuses de dos plantas rojos… Me sentía como que hubiera vuelto a Londres.
Caminamos por todo Nathan Rd hasta llegar a uno de los lugares más conocidos de Hong Kong: The Avenue of Stars. Un gran paseo que daba que cerraba la bahía y ofrecía sus vistas a lo que realmente es Hong Kong, llamado Hong Kong Island, conocida por sus enormes rascacielos.
Conseguimos llegar a tiempo para ver el espectáculo de luces desde el paseo, y fue maravilloso. De vuelta al hotel, primer contacto con la comida china, algo de lo que tenía muchas ganas, pero a la vez miedo: no había cogido unos palillos chinos en mi vida.
Una cena muy rica, y vuelta al hotel para descansar.
- 11 de marzo de 2015. Hong Kong día 2
Siempre es importante madrugar para aprovechar el día, y más siendo turista! Aqui no iba a ser menos.
Aunque estando de Erasmus no tenía ese concepto de desayuno en un bar (algo que en España practicamos muy bien) en Hong Kong no iba a ser diferente. Y ante la duda, pues Starbucks que nunca defrauda.
Volvimos a andar por Nathan Rd y llegamos a Victoria Harbour, para coger el barco que nos llevaría a Hong Kong Island. Sigo sin entender mis mareos en los barcos, y en este caso que fueron 15 minutos, pues el mismo capítulo de siempre.
Llegamos y lo primero que vimos fue una gran tienda de Apple, en un centro comercial que te dirigía al comienzo de la jungla de los rascacielos, que ya se iban apreciando.
La isla era muy larga, por lo que cogimos un bus que la recorría entera y subía hasta Victoria Peak, desde donde se pueden apreciar las maravillosas vistas de la ciudad, de las cuales, por supuesto, adjunto foto.


Unas vistas magníficas, un sitio único.
El día no me
joraba en cuanto al tiempo, pero eso no nos impidió seguir. Seguimos nuestro paseo por los altos rascacielos y visitamos Hong Kong Park, un lugar donde respirar y descansar de la gran metrópoli.
A medida que avanzaba el día entraba el hambre, y paramos a comer a medida que visitábamos en un Subway, que apetecía bastante.
La tarde se planteaba interesante, ya que comenzamos a subir y a subir, y nos topamos con las famosas escaleras mecánicas de Hong Kong: el tramo de escaleras mecánicas más largo del mundo, de unos 800 metros, y solo de subida. No es continua, tiene varias interrupciones para dar acceso a las diferentes calles que la atraviesan.
Pudimos disfrutar de buenas vistas, y posteriormente fuimos bajando lo que habíamos subido, pasando por el Man Mo Temple, del cual adjunto una foto. Es el templo más antiguo de Hong Kong, construido en 1847, y es el lugar donde residen los restos de los familiares de los habitantes de la ciudad, que colocan en pequeños nichos.


Para volver a Tsim Sha Tsui esta vez fuimos en metro, para evitar mareos innecesarios.
El día no daba para más, y poco a poco fuimos caminando hacia el hotel, para descansar y aprovechar al máximo el día siguiente.
- 12 de marzo de 2015. Hong Kong día 3
Pasaban los días y me daba la sensación de que había alguien que no quería que yo viera el sol. Otro día más nublado, y otro día mas que no iba a salir el sol.
Comenzamos la mañana paseando por Kowloon Park, y volvimos a bajar a The Avenue of Stars para verlo de día. Foto de rigor con la estatua de Bruce Lee, y seguimos el camino.
Nos adentramos al centro de la ciudad dirección el Museo de Hong Kong. Un museo muy interesante, con mucha variedad de exposiciones sobre la historia de la ciudad.
Cerca del museo se encontraba Austin Avenue, un lugar bastante diferente al centro y que reflejaba mejor la composición de las ciudades chinas.
Comimos en un restaurante coreano, comida bastante picante en la que me pusieron palillos de acero inoxidable y planos (nivel pro).
Anochecía pronto, y fuimos volviendo al hotel, que al día siguiente nos esperaba día de viaje.
Uno de los lugares obligatorios en una visita a Hong Kong es Temple Street. Es un sitio único, podríamos llamarlo ‘mercadillo’. Realmente grande, kilométrico, pero muy original, colorido, con mucha variedad de piezas de recuerdo, artesanía, colgantes, cuadros… y piezas tan impresionantes como las de la foto.


Al coger el metro, pude presenciar un fenómeno que nunca voy a olvidar: el orden. Dio la casualidad de que a las 6 de la tarde, hora a la que los chinos salen de trabajar, dio lugar a lo que en España o cualquier otro país habría sido el caos, pero no aquí. La organización en filas de entrada y salida de las estaciones de metro, la disposición de un cristal a modo de separación entre tren y andén, cumplir el ‘dejen salir antes de entrar’, y la buena organización en general. Simplemente increíble.
Y con esto pongo punto y final a la primera entrada del blog. Espero no haber sido muy aburrido.
Próxima parada —–> Shangai
David Sánchez Miguel
No Comments
Lucía
Posted at 14:05h, 26 abrilMe ha parecido estar en Hong kong.Creo que hasta me he mareado un poco en el barco
iamjustatravellerblog
Posted at 15:15h, 26 abrilGracias Lucia!
J.Ignacio
Posted at 16:24h, 26 abrilToda una experiencia.
Que interesante !!!
iamjustatravellerblog
Posted at 17:38h, 26 abrilGracias Jose Ignacio!
Javier Pajares
Posted at 22:02h, 05 mayoDavid, eres un fenómeno! Me has tenido enganchado todo el postre como si fuera contigo en este viaje! Enhorabuena por la iniciativa y sigue siendo esa gran persona que eres! Un abrazo de un amigo tenista paredeños.
iamjustatravellerblog
Posted at 09:19h, 06 mayoGracias Javi! Con comentarios así merece la pena seguir adelante 🙂
Un fuerte abrazo!