Tras un largo tiempo sin escribir por el trabajo durante estos intensos meses, vuelvo para resumir lo maravilloso que ha sido este año y para poder coger con ganas el próximo.
Durante el 2017 he podido conocer muchos ciudades nuevas e incluso repetir algunas ya conocidas, y todas estas veces ha sido con una compañía estupenda.
Los lugares que he escogido no los voy a ordenar a modo ranking, algo que resultaría muy laborioso, si no que los voy a exponer con la misma importancia, según ha ido avanzando el año.
1- Dublín
Tengo que comenzar esta lista con la ciudad en la cual comencé el año: Dublín. Tuve la oportunidad de viajar muy económicamente desde Manchester para poder encontrarme con dos buenos amigos del Erasmus (Luca y Nuria), para poder empezar el 2017 de la mejor forma posible.


A pesar del frío, tuvimos mucha suerte con el tiempo ya que bien es conocida Irlanda por sus lluvias. Pudimos visitar todo lo importante de la ciudad gracias a un free-tour con Sandemans que nos llevaron en 3 horas por los lugares más conocidos de la capital irlandesa, como la Christ Church Cathedral o el Trinity College.

Pero sin duda uno de los mejores planes que pudimos hacer en Dublin fue visitar la Guinness StoreHouse. Por 18 euros pudimos visitar la exposición sobre la famosa cerveza irlandesa y beber una pinta.

Como Dublin se nos quedaba pequeño, aprovechamos para acercarnos a Howth, una pequeña ciudad costera que se encuentra a 45 minutos del centro. Aunque los acantilados más conocidos de Irlanda son los de Moher, en Howth pudimos apreciar la preciosa naturaleza y el color verde tan característico de la vegetación del país. Un plan muy recomendable si tienes pocos días en la ciudad.


Agradezco a mis dos compañeros de viaje estos días tan estupendos.
2- Granada
El mes de febrero no podía comenzar mejor que con una escapada de 4 días a la maravillosa ciudad de Granada, con mis amigos de la carrera (Diego, Ana, Ángela y Jorge). Recién acabados los exámenes , cogimos el coche para descansar unos días y descubrir la capital granadina.

Tuvimos una muchísima suerte con el apartamento y reservamos una casa en pleno centro por un precio muy razonable a través de AirBnB.

A pesar de tener amigos en Granada, a los cuales considero como mi familia, nunca había tenido la oportunidad de conocer Granada y sus encantos.¡
Mi amiga Tamy nos dio muchas buenas recomendaciones sobre la ciudad, una de las cuales fue reservar para visitar La Alhambra con antelación, para asegurarnos poder visitarla.

Pudimos descubrir otros sitios increíbles como el Mirador de San Nicolas, el barrio de Albaycín o el Palacio de Carlos V.
3- Londres
La Semana Santa es una buena ocasión para viajar y descubrir destinos baratos. Un viaje muy especial con mi compañera favorita de viajes, Silvia. Londres es una ciudad que siempre me ha atraído mucho por su arquitectura, por el ambiente multicultural y por la gran variedad de planes que se pueden hacer en ella.

No era mi primera vez en la capital londinense, pero cualquier ocasión de repetir una ciudad siempre te trae nuevos recorridos, restaurantes que combinan hamburguesas con batidos o mercados que abren los domingos.

Tengo que admitir que este viaje salió muy bien gracias a que Silvia siempre me ayuda y se preocupa mucho por la preparación de los viajes. Gracias al trabajo en equipo conseguimos hacer muchísimas cosas en los 5 días que estuvimos, así como quedar con mi amigo Álvaro, quien nos descubrió los famosos beigels de Brick Lane así como muchos otros lugares alternativos de la zona.


Volvería a Londres sin dudarlo, es una ciudad con infinidad de cosas que ver y disfrutar.
4- El Soplao
Los lugares también se descubren por experiencias, y esta fue una experiencia diferente pero bonita.

Tras convencerme mi padre y a su vez, yo a dos amigos, nos apuntamos a la Ruta a Pie de los 10.000 del Soplao. Una carrera durísima de 48 kilómetros que se compensaba por el espectacular paisaje de la zona de Cabezón de la Sal, en Cantabria.


Menudos 5 titanes del deporte con los que hice la carrera, vaya ritmo (Christophe, Mayka, Juan Manuel, Diego y Verónica).
5- Menorca
La mejor parada a mitad de año, que ya se ha convertido en tradición, es la que hago con mi familia en Menorca en junio. Nos viene muy bien a todos por recargar las pilas unos días, algo que no podríamos hacer sin mis tíos y mis primas, que nos tratan como reyes cada vez que vamos.


Menorca es una isla pequeña pero cada vez me descubre alguna cala o playa que no conozco, así como todos los increíbles bares y restaurantes que hay por toda la isla, como por ejemplo la famosa Cova D’En Xoroi, donde fuimos mi hermana Lucia y yo a tomar un café (vaya precios).

Esperemos poder repetir este año que viene para poder seguir recorriendo la isla.
6- Atenas
Hay un dicho que dice ‘nunca vuelvas a aquel lugar donde fuiste muy feliz’.

Que mejor forma de comenzar el verano y cerrar el año académico que pasar 2 meses en Grecia junto con mi novia Silvia.

Volver a Atenas, volver a la ciudad donde hace 2 años viví de Erasmus una de las mejores experiencias de mi vida. Está vez volvía para trabajar en un estudio de arquitectura pero eso no me privó de poder disfrutar de esta maravillosa ciudad y del país.
Tuve muchísima suerte con el horario en el estudio, lo que permitió disfrutar de las visitas que recibimos, así como de movernos por el país y sus preciosas islas.
Tuvimos la suerte de contar con unas cuantas visitas y aprovecho para volver a agradecerles su tiempo con nosotros: a Enma por atraverse a viajar sola hasta Atenas, por la semana de su verano que nos ha dedicado y por el estupendo día que pasamos en la isla de Aegina, y a David y Mireia, por dejarse llevar a todos los sitios y por su valor para acercarse a Meteora en coche.
Prometo la entrada que Atenas se merece cuando saque mas tiempo…
7- Kefalonia
Un buen descubrimiento este verano fue la isla de Kefalonia, en Grecia. Tuve la suerte de disponer de unos días de vacaciones por lo que Silvia y yo no dudamos en aprovecharlos para movernos, y escogimos bien.

Tengo que decir que Kefalonia es una isla que está muy lejos de Atenas, es poco accesible y muy muy grande, por lo que en dos días como los que tuvimos nosotros no puedes disfrutar al máximo, ni con una moto ni con un coche.


Aún así, pudimos ver los lugares más bonitos de esta isla algo desconocida, para la cual también prometo una entrada próximamente.
8- Andros
He querido reservar los dos últimos lugares griegos para dedicárselos a nuestras familias, tanto la de Silvia como la mía.
Primero fueron Chelo y Samuel, que vinieron a vernos la primera semana de septiembre para acabar el verano y poder descansar.
Les pudimos mostrar lo mejor de Atenas, mejor dicho, Silvia les mostró lo mejor de Atenas mientras yo iba al estudio, y durante el fin de semana nos escapamos a la preciosa isla de Andros, situada al este de la capital griega.

Estuvimos 3 días descansando y relajándonos en un precioso hotelito, situado un poco alejado de la civilización, y regentado por una mujer que hablaba español mezclado con el argentino. He de decir que Samuel casi consigue un puesto de trabajo en la cocina.
9- Santorini
Sin duda, una de las islas más bonitas en las que he estado. Fue la mejor manera de cerrar un verano espectacular, con mi familia. Aprovechamos los ultimísimos días de verano antes de volver a la rutina, y esta vez ya teníamos todos billetes de vuelta.

Mis padres y mi hermana pudieron disfrutar del maravilloso viaje que Silvia y yo les habíamos preparado, y la verdad es que todo salió genial.
Tuvimos la suerte de alojarnos en una casita al sur de la isla muy espaciosa, con desayuno y coche incluido: ¿qué más se puede pedir?

La isla es increíble, tiene de todo para ver, y pudimos ver todo lo que nos propusimos así que volvimos muy contentos, incluso probar el famoso vino de la isla.

Fue una pena volver a la realidad, ya que ha sido un verano de ensueño, pero no me puedo quejar.
10- San Sebastián
Una forma diferente de cerrar el año, ya que después de noviembre no he podido viajar más. En realidad no visitamos mucho San Sebastián, ya que el motivo de pasar un fin de semana en la ciudad fue que yo iba a correr la Media Maratón ‘Behobia-San Sebastián.’
Una buena forma de cerrar el año, con una experiencia como está, la cual recomiendo a todo el mundo. Una carrera muy bien organizada, con casi 35.000 participantes, que nos dejábamos llevar por las calles de Behobia, Irún, Rentería, Pasaia y San Sebastián.

Fue una carrera dura, aunque el apoyo de la gente que se encuentra en las calles de paso es algo indescriptible, un calor humano que hace que la carrera no sea tan cuesta arriba. El apoyo de la gente, así como de mis acompañantes fue clave para poder acabar la carrera.

Y esto ha sido un resumen de lo que ha deparado el 2017.
Espero que paséis unas Felices Fiestas y que tengáis una buena entrada de año. Ojalá el 2018 venga cargado de más viajes, experiencias y planes.
Un saludo viajeros
David Sánchez Miguel
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